Nuria Espert, estudio ‘cum laude’

Logo_ElmundoActualizado 24/11/201511:28

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A Nuria Espert se le han hecho ya todos los homenajes del mundo y, si alguno le faltaba, se lo brindó anoche la catedrática de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, Ana María Arias de Cossío, que ha empleado cinco años de su vida en escribir Arte y reto en la escena: la obra de Nuria Espert (Ediciones Cumbres), un extenso y riguroso estudio sobre la obra de la actriz y directora.

El volumen es un “tocho”, como dicen la autora y la actriz, de más de 800 páginas repartidas en 10 capítulos sobre la que la responsable de la editorial considera “la catedral del teatro en España“.

Presentado en el Museo Thyssen, el libro es un tratado detallado de una actriz y directora, cuya “labor se adelanta a la creación escénica que había en España en muchas ocasiones”. “Es un libro impaciente“, que nace de la “necesidad urgente de entregar a los lectores un estudio sobre Nuria Espert”.

La autora de tal hazaña, Ana María Arias de Cossío, confesó que fue la “Bernarda en el Matadero de Madrid la que me dio el empujón definitivo para empezar a investigar”. Y el primer sitio donde comenzó a bucear fue el propio archivo personal de Nuria Espert. Pidió un año de excedencia y se convirtió prácticamente en una okupa del estudio de Espert.

Después recurrió a los archivos de Madrid y Barcelona y, tras un año y medio de documentación, llegó al momento clave: ¿Cómo organizar el texto? “Una obra como la de Nuria no podía quedar dispersa en cientos de artículos de prensa”, comentó en la presentación de su libro, que está ilustrado con más de 140 fotografías de sus montajes escénicos.

El estudio se organiza entorno a tres ejes: la obra teatral como tal creación literaria y la lectura que de ella hace Nuria Espert para su interpretación, además del análisis de autor y de su significación en su época. En segundo lugar, la idea de la configuración del espacio escénico por parte del director de escena y las fórmulas que el escenógrafo emplea para su realización. Y, por último, las circunstancias históricas en que todo ello ocurre.

Una mujer de teatro

Así, los primeros capítulos se centran en los principios de la carrera de la actriz, durante la dictadura, y en el peligro real que suponía representar determinadas piezas teatrales de Genet, O’Neill, Sartre, Brecht, Lorca o de Valle-Inclán.

El estudio sigue por los personajes a los que ha dado vida Espert durante la democracia y, otro de los capítulos (el octavo) se centra en su labor como directora de escena.

El capítulo 9 está redactado en forma de conclusiones y el último recoge las fuentes bibliográficas una pequeña semblanza de los directores con los que ha trabajado Nuria Espert a lo largo de su carrera.

“Tengo dos biografías escritas, pero este que no toca mi vida personal como una biografía si no a través de lo que he hecho, es un libro muy especial“, destacó la actriz, profundamente agradecida durante la presentación.

“Leyendo este libro aprendí algo de mí misma que no sabía y es que siempre he hecho hincapié en los textos. Me gusta el teatro de la palabra. Me di cuenta de que había hecho una gran evolución en los espacios escénicos, que habían ido cambiando a una velocidad extraordinaria”, reflexionó Espert que ha sacado muchas conclusiones al ver su carrera reunida y plasmada en un único volumen: “Leyendo este libro parecería que había una hoja de ruta determinada desde que empezamos. Mi sueño era ser una mujer de teatro, no solo una actriz. Y en este libro parece que la cosa va así, recta. Ahora pienso que tal vez iba recta”.

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MUJER DE TEATRO TOTAL

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Lluís Pasqual la conoce bien. Sabe de lo que habla. Sin reverencias, ni retóricas o pompas, el director de teatro catalán habla de ella como de una obra de arte conmovedora. Es el consejo que sugiere Pasqual a la hora de abrir las páginas de Arte y reto en la escena: La obra de Núria Espert, escrito por la catedrática de Historia del Arte Ana María Arias de Cossío y publicado por Ediciones Cumbres. Pasqual, gran amigo de la actriz a la que ha dirigido en múltiples ocasiones, la última en El rei Lear, que se repone de nuevo este diciembre en el Teatre Lliure, en Barcelona, confiesa, en el prólogo de la obra, que contempla los trabajos de Núria Espert como una obra de arte completa, que desprende “proporción, belleza, elegancia, magnetismo, misterio, desasosiego y hasta una cierta suspensión en el espacio y una condensación del espacio”. Arte y reto en la escena: La obra de Núria Espert es un trabajo exhaustivo y brillante sobre la carrera de una de las más grandes mujeres del teatro en España. Ochocientas páginas y multitud de fotos que reúnen la historia de esta actriz y directora que comenzó su andadura profesional en plena dictadura y que, hoy, a sus 80 años, sigue tan activa y luchadora como siempre.

Hacía tiempo que la autora quería hacer un estudio de Núria Espert, a la que había seguido por los escenarios desde casi una niña, cuando a los 11 años su abuelo la llevó a ver Gigi. Fue en octubre de 2009, cuando tras asistir a la representación de La casa de Bernarda Alba, en las Naves del Matadero de Madrid, se atrevió a dejar una notita en el camerino de la actriz en la que le exponía su deseo. Espert no solo accedió, sino que puso todo su archivo personal, en su casa de Madrid, a disposición de esta profesora apasionada por el teatro. Cinco años después, el resultado es una enciclopedia completa, documentada y minuciosa sobre la obra de esta figura de la escena teatral, que creó su propia compañía junto a su marido, Armando Moreno.

El libro está estructurado a partir de tres aspectos: la obra teatral como creación literaria y la lectura que hace Núria Espert para su interpretación; el análisis de los elementos plásticos que intervienen en los textos representados y su relación con las artes plásticas, y, finalmente, el marco histórico en el que todo ello ocurre. Es, en palabras de la propia autora, la síntesis de una de las preocupaciones metodológicas que a ella, como profesora, le ha acompañado siempre. Es así como llega a la interdisciplinariedad y a abarcar todos los aspectos y elementos que configuran la carrera de esta actriz, que puso en escena, en plena dictadura, obras de Genet, Lorca, Valle-Inclán o Sartre —“Soñaba desde que empecé a leer con los grandes autores universales”, dice la propia Espert—, y que ha trabajado a las órdenes de los más relevantes directores de escena. Los 10 capítulos del libro retratan no solo a una actriz, sino a esa mujer de teatro total, que asegura que la suerte y la casualidad han jugado una parte importante en su vida. “Después de este libro, debería retirarme”, ironizó la actriz en la presentación de la obra. Para el bien del teatro, no será así. Tras la reposición de El rei Lear en Barcelona, le espera un nuevo proyecto junto a Mario Gas.

Arte y reto en la escena: La obra de Núria Espert. Ana María Arias de Cossío. Ediciones Cumbres. 806 páginas. 37,99 euros.

El extraño caso de Núria Espert

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PUBLICADO EN LA REVISTA SCHERZO

Por Santiago Martín… – Publicado el 04 Diciembre 2015

El extraño caso de Núria EspertQueremos tanto a Núria. Esto es: los que consideramos el teatro como una expresión importante de una sociedad, para divertirse o para reflexionar, para inquietarse o para maravillarse. Núria empezó muy pronto, con Armando Moreno, y se jugó su dinero (escaso) y su futuro (era tan joven) para hacer un teatro de calidad frente a lo que solía hacerse en nuestros escenarios. Eran tiempos en los que el teatro, de todas maneras, tenía más prestigio que el cine. Vinieron tiempos en que el cine se llevó todo el prestigio, y ahora se debate como puede en medio de hostilidades a las que no es ajeno su propio comportamiento. En otra cinematografía menos cerrada y familiar, una actriz como Núria hubiera sido un icono, pero en España hay una línea casi infranqueable entre teatro y cine. En los actores, pero también en los que escriben para la pantalla. Son muchos, son demasiados para tan escasa ración.

Pero recuerdo a Núria en algunos papeles cinematográficos, y la magdalena del libro que motiva estas líneas me lleva a recuerdos de los años… no sé… los años sesenta, claro. Recuerdo a Núria en aquel papel de A las cinco de la tarde, de Bardem, película algo fallida basada en La cornada, de Alfonso Sastre. Núria era el personaje positivo, algo que le encantaba a Bardem, poner personajes positivos frente a la corrompida realidad del momento. Qué sencillas parecían las cosas entonces, qué difíciles parecía que nada cambiase.

Terra baixa, versión cinematográfica de la obra de Guimerà a cargo de Armando Moreno. Menos mal que está Alicia Moreno Espert por allí, le pregunto y me corrige: “no, quieres decir María Rosa”. Que también es de Guimerá, como La filla del mar y otras que merecían recordarse sin necesidad de coros y danzas del movimiento, sino porque es nuestro patrimonio. Gracias, Alicia, me sacaste del error.

Y puedo navegar en aquellos años sesenta, junto a la Gabriela de Bardem y junto a Maria Rosa. Y recuerdo, allá a mediados de la década, una producción de Armando con dirección de Ricard Salvat, La buena persona de Tse Suan, de Brecht. ¿Cómo se podía hacer teatro privado con un reparto así? En Madrid fue en el Teatro Reina Victoria, el mismo que acogió un par de años después, acaso menos, el doble espectáculo Sartre que dirigía Adolfo Marsillach, con Núria: La prostituta respetuosa y A puerta cerrada. Y, al terminar la década, creo que fue el bombazo de Las criadas, con Julieta Serrano y Mayrata O’Wisiedo, dirigida por uno de esos talentos teatrales con mucha más capacidad escénica que dialéctica, Victor García.

Nuria Espert en "El Rey Lear". Foto: Ros Ribas.Así empezamos a admirar a Núria, en los sesenta, los que dejábamos de ser niños en esa década y nos la encontrábamos allí, en escena, ante proyectos audaces, una hermana mayor que nos decía: esto es teatro, muchachos, venid a verlo. Y que también dejaba un mensaje no explícito: si queréis hacer teatro, sed vuestros propios empresarios; como diría Clint Eastwood mucho más tarde: hazlo tú, prodúcelo tú, no confíes nunca en una institución. Entre Núria y Armando había una división del trabajo, como podía haberla, qué sé yo, entre Giorgio Strehler y Paolo Grassi en los tiempos del Piccolo. Y había algo muy importante: la ambición y la grandeza del proyecto, de cada proyecto y como parte del proyecto. Grandeza, no gravedad o pedantería. Grande es lo que no se resigna a ser pequeño, simplemente. Núria nunca se resignó. Y, de haberlo hecho, no le habría salido. Nos pueden gustar unos espectáculos de Núria más que otros, pero siempre tuvo esa grandeza, desde antes incluso de aquella cara casi infantil de la película de Bardem. Pongamos: desde la hoy mítica Gigi.

Recuerdo un día, cuando todavía era yo un adolescente, que coincidí con Núria y con Armando en una librería, la de San Martín, en la Puerta del Sol. Y pedíamos el mismo libro, que no estaba editado en España, El teatro y su doble, de Artaud. Se ve que habíamos leído el mismo número de la revista Primer Acto, dedicada al Teatro de la Crueldad. Y otra vez, a comienzos de los setenta, durante la representación en el Palacio de los Deportes de Madrid del Orlando Furioso de Ronconi, en el que chocabas con el público porque no parabas entre caballos, guerreros y correrías: choqué con una muchacha que me pareció una preciosidad… y era ella. Discúlpenme esta frivolidad. No la puedo olvidar, simplemente.

Ahora, con estos recuerdos, y sin haber tocado el libro todavía, creo que puedo enfrentarme a este volumen sobre la carrera de Núria escrito por Ana María Arias de Cossío, un trabajo que impone antes de leerse, por la enorme cantidad de documentación, por el interés que tiene para quien recuerda y, en especial, para quien no vivió aquellos principios. Estas páginas están calientes y nos esperan. Prometen, y parecen que dan mucho. Hay documentación gráfica en abundancia, porque el teatro es palabra y es algo que se ve. Estoy dispuesto a corregir mis recuerdos, que pueden ser traidores, o equívocos, como pude ver con Alicia. Y a compartirlos con otros desde la perfección de las investigaciones de Ana María Arias de Cossío.

El libro se incluye en una serie más amplia, que cuenta con solo tres años de edad, pero con más de una veintena de títulos, alrededor de las artes escénicas y otras artes. Es una colección de Ediciones Cumbres. Lógicamente, no está a la venta más que en determinadas librerías, las grandes o las especializadas: La Central, La Casa del Libro, FNAC, Yorik… Y que conste que esto no es publicidad, lo hace uno gratis. Por Núria (que, dicho sea de paso, no sabe quién soy).

www.edicioenscumbres.com

Ana María Arias de Cossío: ARTE Y RETO EN LA ESCENA: LA OBRA DE NURIA ESPERT. Ediciones Cumbres, 2015.